Desarrollo del potencial

servicios de formación

 “Si la única herramienta que tienes es un martillo, pensarás que cada problema es un clavo”

Mark Twain

Desarrollo de habilidades personales y relacionales

Las organizaciones requieren de líderes y colaboradores en continuo desarrollo de sus competencias  personales y sociales.

Con espíritu de superación, es decir, que aprendan de forma continua, se auto-evalúen, acepten críticas y aprendan de sus errores. Que prevean los problemas, los puedan analizar, manifiesten iniciativas y desarrollen su ingenio y creatividad.

Que sepan afrontar los cambios y situarse ante ellos de forma flexible y realista. Que asuman la responsabilidad de sus propias actuaciones. Que se reconozcan como los verdaderos artífices de su vida y dejen de culpar a los demás o a las circunstancias el origen de sus males.

Con el suficiente conocimiento de sí mismos para poder contactar con sus propias necesidades, que se marquen objetivos y se dirijan hacia ellos. Conscientes de sus potencialidades y sus limitaciones. Que sepan observar y aceptar su particular forma de pensar, percibir, sentir y reaccionar ante las diferentes situaciones profesionales.

Que tengan el coraje de cambiar y probar nuevas conductas. Que sepan sostener y autorregular sus emociones en las diferentes situaciones profesionales.   Que puedan colaborar, confrontar  e influenciar con integridad.

Que se comuniquen clara y honestamente dentro de un equipo. Tolerantes y capaces de escuchar, estar y trabajar con los demás.  Que sepan situarse y respetar el papel de cada uno en la organización. Capaces de gestionar los conflictos manteniendo una buena concentración mental y afrontando situaciones difíciles o de presión. Que vean, entiendan y respeten las diferentes formas de pensar, ver y sentir.

Éstas capacidades tienen que ver con las necesidades de crecimiento del ser humano. Su desarrollo es un beneficio tanto para la empresa en su conjunto como para cada una de las  personas. De hecho, desde el punto de vista individual no hay una frontera cierta entre profesión y vida.  El trabajo nos brinda una oportunidad para aprender sobre nosotros mismos y crecer personal y profesionalmente. Si nuestra ocupación actual no nos la ofrece, puede ser un buen momento para replantearnos nuestra vida profesional y poder renovar o no, nuestro compromiso con la organización.

Habilidades directivas

Habilidades directivas

“Cuando un hombre no sabe hacia dónde navega ningún viento le es favorable”

Séneca

 

Dirigir no es mandar. Como dice Bert Hellinguer, “un pastor se convierte en pastor gracias a las ovejas, pero las ovejas no se convierten en ovejas gracias al pastor”.

Tener un cargo directivo no implica automáticamente obtener la confianza y la lealtad del equipo. Para conseguirlo hace falta cultivar unas habilidades y unas actitudes personales y relacionales que nos lo permita.

Aunque hay personas que parecen poseer un don innato de mando, aprender a liderar equipos es una capacidad humana que se puede desarrollar. Para conseguirlo hace falta clarificar los requerimientos del rol directivo y cultivar un equilibrado contacto con un mismo, el equipo y las necesidades de la organización.

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